Este miércoles pasado fueron impuestas las primeras multas a mujeres musulmanas en Francia por llevar su velo islámico o burka cubriendo sus cabezas en sitios públicos. La ley que expresamente prohíbe usar esa prenda religiosa en lugares públicos entró en vigor en mayo pasado después de un amplio debate para aprobarla.
Una multa de 120 euros fue impuesta a Hind Ahmas, una mujer de 32 años, quien declaró alegrarse con la imposición de la multa pues ello le permite iniciar el camino hacia la Corte Europea de Derechos Humanos con sede es Estrasburgo, Francia.
Para estas mujeres el llevar su velo islámico es una decisión personal que se basa en sus creencias religiosas por lo que prohibirles su uso es una violación a sus derechos humanos y así planean demostrarlo en Estrasburgo. Un camino, sin embargo, que será largo pues primero deben agotar todas las instancias judiciales francesas.
De acuerdo con el presidente francés Nicolás Sarkozy, el burka o velo islámico representa la sumisión de la mujer y a partir de ese razonamiento impulsó la ley que hoy está en vigor y que otros países europeos donde la inmigración musulmana es importante, como Bélgica, Italia, Dinamarca, Holanda, Suiza y Austria, están legislando de manera similar.
Kenza Drider es otra mujer musulmana que defiende su derecho a usar su burka y quien declaró que planea presentarse como candidata a la presidencia de Francia en el 2012. Ella se ha convertido en la líder de cientos de mujeres que defienden su derecho a cubrir sus cabezas como muestra no de sumisión, sino de fe.