¿Cómo acabar con los enemigos? Pues matándolos, y si se hace amparo de la ley y de los tribunales, pues se trata de una muerte legal y justa. Al menos desde un punto de vista.
Y por eso precisamente, para llevar a la muerte a los dos de los principales líderes opositores de Irán, votaron 222 de los 290 representantes del parlamento iraní. Claro, no se trata de matarlos así como así, primero hay que acusarlos de un delito, juzgarlos y matarlos.
¿Cuál es el delito? La “corrupción de la tierra”, un delito tipificado para juzgar a los disidentes políticos y cuya pena es, no lo vas a creer, la muerte.
Así que Mehdi Karroubi y Mir Mussein Moussavi, los líderes de la oposición no solo fueron puestos bajo arresto domiciliario para evitar su presencia en las manifestaciones que han ocurrido en Teherán esta semana, sino que ahora pueden ser arrestados, gracias al voto de los 222 parlamentarios.
No es la primera vez que se utiliza esta controvertida figura para eliminar a los enemigos. En 2008 la corte encontró culpables de “corrupción en la tierra o de la tierra” a tres hombres que detonaron una bomba en una mezquita y que participaron en un grupo tendiente a derrocar al gobierno.
Así que el gobierno iraní se está curando en salud y antes de que su presidente Mahmoud Ahmadinejad corra la misma suerte que Ben Alí de Túnez o Hosni Mubarak de Egipto, mandan a la horca a la oposición y reprimen violentamente las manifestaciones.
Y por si no fuera suficiente, ya bloquearon en la red ciertas búsquedas como de la palabra bahman que es el undécimo mes del calendario persa, para que no hubiera información clara sobre la convocatoria a las manifestaciones del día 25 de ese mes, que fue el día 14 de febrero para nosotros.
Los parlamentarios también se están curando en salud porque ya vieron que sus homólogos en Túnez o Egipto también tuvieron que dejar sus puestos privilegiados de poder y que hasta se está intentando dejarlos sin dinero al ser congeladas sus cuentas en bancos nacionales y extranjeros. Bien dicen que el miedo no anda en burro.