La legislación sobre derechos de autor en Alemania se ha vuelto más estricta, por lo que las guarderías tendrán que pagar regalías por la música que reproduzcan o ejecuten en sus representaciones escolares.
Así, si la letra o la música de una melodía se copia en los centros escolares, deberán obtener previamente una licencia.
Las nuevas disposiciones entran en vigor este año, por lo que la Sociedad para la Ejecución Musical y de Derechos de Reproducción Mecánica (GEMA por sus siglas en Alemán) ha enviado cartas a los kinders para recordarles que deben firmar contratos con la sociedad antes de distribuir cualquier material musical entre los menores.
Las tarifas inician con una cuota anual de 56 euros, que ampara 500 copias de una canción. Las canciones cuyo autor lleve muerto más de 70 años, se convierten automaticamente del dominio público y ya no pagan regalía.
Esta parece ser una tendencia en el mundo. Por ejemplo en España la Sociedad de Autores y Editores (SGAE) cobra a las peluquerías regalías por tener conectada la radio para entretenimiento de clientes y empleados: seis euros mensuales a los salones pequeños, de menos de 50 metros cuadrados, y doce euros hasta los de 100 metros cuadrados. En estos lugares invitan a sus clientes a llevar sus propia música y sus audífonos.
O el intento por cobrar a los poblados de Zalamea de la Serena y Fuente Ovejuna, por la representación de las obras clásicas de El Alcalde de Zalamea, de Calderón de la Barca, o Fuenteovejuna de Lope de Vega, a pesar de que en el último caso el director había cedido los derechos al pueblo.
Esperemos que no intenten aplicarla también en México.