La Comisión Davids, encabezada por Willibord Davids, quien fuera ministro de la Suprema Corte de Holanda, determinó el pasado martes que la resolución 1441 de la ONU de noviembre del 2002 no constituyó base legal suficiente conforme al derecho internacional para declarar la guerra a Irak.
Con estos resultados se ha cuestionado la decisión del Primer Ministro de Holanda, Jan Peter Balkenende, de apoyar políticamente la ofensiva militar de la invasión.
La Comisión que llegó a tal conclusión logró formarse tras seis años de presión al gobierno holandés y después de 15 votaciones en contra en el Parlamento. Fue el Primer Ministro quien ordenó en febrero pasado su conformación pues se había cuestionado una supuesta participación militar holandesa, la cual queda desmentida en este informe que confirma que Holanda prestó su apoyo político a la ofensiva, pero nunca ha participado militarmente en la misma.
Frente a estas acusaciones que ponen en entredicho el prestigio del Balkenende, éste ha declarado que actúo con honestidad al tomar la decisión de apoyar la ofensiva tras la resolución de las Naciones Unidas.
Pero la Comisión señala que la resolución 1441 de la ONU, en la cual se basaron todos los países que iniciaron ataques contra Irak, no constituye un documento que presente bases legales suficientes para que países miembro de la organización tomaran individualmente la decisión de declarar la guerra a Irak, sin la autorización del Consejo de Seguridad.
En su documento de 551 páginas, la Comisión critica también al Consejo de Ministros por basar sus decisiones en informes británicos y estadounidenses sobre la supuesta posesión de armas de destrucción masiva en Irak y no emplear informes de inteligencia nacional.
Las conclusiones de la Comisión tienen un peso político muy específico en Holanda, pero el análisis jurídico conforme al derecho internacional extiende las consecuencias a todos los países que apoyaron y participaron en la ofensiva, principalmente Estados Unidos y Gran Bretaña, puesto que deja la ofensiva sin un sólido sustento legal, asunto que fue seriamente cuestionado en el 2003, año en que iniciaron los ataques a Irak.