Sábado  20/ septiembre/ 2014  12:43pm

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Category: Lo Absurdo en el Derecho

Domenico Codispoti es un italiano de 48 años que ha sido detenido por diversos delitos como tentativa de hurto y venta de estupefacientes y por cuyos delitos fue sentenciado por un juez en Milán, Italia, a permanecer bajo arresto domiciliario.

 

Nada extraordinario, salvo por el hecho de que Domenico Codispoti es una persona que no tiene hogar y que vive en las calles.

 

El razonamiento lógico hubiera indicado que la sentencia fuera conmutada por prisión, pero el juez que llevó la causa se ha negado hasta el momento a conmutarla por razones desconocidas para este razonamiento que llamamos lógico, y por esa razón Codispoti tiene que presentarse cada tarde tras caer el sol en un lugar preciso de una banqueta en una calle de Milán y quedarse en ese preciso lugar hasta las siete de la mañana del día siguiente. Una rutina a la que está sentenciado hasta abril de 2014.

 

La policía milanesa verifica que Codispoti llegue a la hora estipulada a su banqueta, pero no se quedan vigilando al reo toda la noche ni verifican que efectivamente ahí amanezca.

 

Lo más extraño de este asunto es que Codispoti es reincidente y  no es la primera vez que se le dicta el arresto domiciliario. La primera sentencia de este tipo le fue impuesta en 2006, y en esa ocasión el arresto y la vigilancia duraron dos años.

 

Ahora su abogado está tratando de que la sentencia se suspenda o por lo menos que se instruya a las autoridades competentes para que Codispoti sea transferido a un refugio, pero hasta el momento no ha logrado ni lo uno ni lo otro.

 

Quizá esta inusual sentencia también sea resultado de una sobrepoblación carcelaria en Italia. O solo sea producto de una necedad.

 

 

Más información Huffington Post

 

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